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Publicada el: 16/10/2026 por Alfredo Prieto Altamira
Ismail Gbia: el futuro profesor que no deja de estudiar
Ismail fue el número uno de su promoción en la exigente escuela de secundaria de Kobanka. Nadie le regaló ese puesto. Eso sí, hubo una persona que le apoyó, y le apoya, incondicionalmente: su madre.
Cuando terminó los estudios con notas brillantes, alguien le hizo una promesa: pagaría su universidad.
Ismail se matriculó en la Universidad Njala, que ofrece estudios a distancia y en línea. Las tasas son modestas, unos 250 euros al año, aunque hay que sumar los exámenes y los materiales. Eligió Educación, con la especialidad de educación agrícola, la rama que le apasiona. Hizo un primer pago parcial y empezó el curso.
Pero el dinero prometido no llegó. No pudo pagar el primer año completo.
Podría haberlo dejado ahí. Podría, pero no lo hizo. Siguió estudiando y en julio de 2026 terminó segundo de carrera, sin haber abonado las tasas. Su madre se esforzó al máximo para que no abandonara, y él se aferró a los estudios con todas sus fuerzas.
Ahora quiere empezar tercero. Pero para ello debe saldar lo que falta de primero, todo segundo y la matrícula de tercero. En total son 530 euros, una cantidad imposible para él y su familia.
Ismail estudió en Kobanka, en nuestra zona, y así conocimos su caso. Una persona se ha ofrecido a cubrir esos 530 euros para que pueda seguir adelante.
Estamos seguros de que no desaprovechará la oportunidad. Igual que fue el primero de su promoción en secundaria, terminará brillantemente su carrera. ¡Mucho ánimo, Ismail!
Categoría: Educación